DY3aB2_W4AAlmlz

Depeche Mode en el Estadio Nacional: El espíritu colectivo sigue vivo

21 de Marzo de 2018

Jue 22 marzo, 2018 - Diego Montanari
Etiquetas: Depeche Mode Diego Montanari
Share on FacebookTweet about this on Twitter

 

 

Desde temprano se veían una gran cantidad de personas alrededor de el Estadio Nacional, que esperaban ansiosos el regreso de Depeche Mode en Chile para presentar el disco Spirit. A la hora de la salida a el escenario de Matías Aguayo & Las Desdemonas, el estadio casi se repletaba, pero el público no demostraba nada de empatía a un show bien montado pero un poco plano.

Tras el teloneo, suena de fondo Revolution de The Beatles, se apagaron las luces y aparecen en escena Martin Gore, Andrew Fletcher y Dave Gahan, con un telón Multi color por atrás. Todo parte lento con Going Backwards. Las primeras reacciones del público llegan con It’s No Good, además de los bailes sexualizados de Gahan para subir la temperatura.

Barrel Of A Gun, mostró los dotes en el bajo de Peter Gordeno. En Useless entra el apoyo de las imágenes de Anton Corbijn en las pantallas. En Precious Dave Gahan suelta a la gente de las cancha vip y en World In My Eyes de Violator nos dan un mazazo sonoro en la cara. En la sentida Cover Me de Spirit, todo se cierra con el sonido del despegue de un cohete hecho con redobles de las batería de Christian Eigner. Martin Gore, con su tranquilidad de siempre, además de la compañía de Peter Gordeno en el piano nos deleita con Insight. Home, abre un portal en donde el espíritu colectivo del público y Gore se fusionan en una sola.

La cuota de oscuridad la aporta In Your Room  y la desoladora Where’s the Revolution. Los ciclos de Depeche Mode de la Blondie se apoderan del Coloso de Ñuñoa en Everything Counts de un disco ochentero como es Construction Time Again. Stripped del Black Celebration sigue el viaje al pasado más pop de los de Basildon.

Se escuchan los teclados de Andrew Fletcher, además de los acordes de Enjoy The Silence, que enloquecieron al público y que quedaron a los pies de la banda con Never Let Me Down Again, uno de los infaltables de los set list de los ingleses, además de ser la pieza angular del disco Music for the Masses. Strangelove, cerró la intervenciones sentidas de Martin Gore. Songs of Faith and Devotion se instaló con el pedido de empatía de Walking In My Shoes. Los últimos cartuchos se disparaban en la demoledora A Question Of Time, para cerrar con Personal Jesus.

Sexo, lágrimas y sudor, son en definitiva los factores preponderantes en un show que rozó con la perfección audiovisual en sus 120 minutos de duración.

 

Por Diego Montanari

Deja un comentario

comentarios

Últimos Posts

florencemach3

Big God

Florence and The Machine...

Leer más

68197

Los Increíbles 2

Dirigida por Brad Bird ...

Leer más

20914673_10154942767175208_1506044753220271248_n

Retorna a Valpara...

En lanzamiento del nuevo libro de la periodista Marisol García en sala Rubén ...

Leer más

21246509_1571193996271971_8105504779108480464_o

Tocatas del Jueves...

Pirámides, Icarus Gasoline, Los animales también se suicidan, Discos Nobita, V...

Leer más