blink-182-nine

NINE

Blink 182

Lun 30 septiembre, 2019 - Diego Montanari
Etiquetas: Blink-182 Nine Pablo Rebolledo Bañados
Share on FacebookTweet about this on Twitter

 

 

Cómodo, innecesariamente largo y totalmente nostálgico. Hace 3 años, Blink 182 lanzó su primer disco con Matt Skiba, “California” (2016), reemplazando al icónico Tom Delonge, en donde decidieron revivir los años de oro de la banda con la recreación del video de “What´s My Age Again?”, esta vez con mujeres cantando el tema “She´s Out of Her Mind”. Y saben, se notó que tomar temas del baúl que dejó Tom era más que nada una etapa con la cual terminar, y esto con Matt haciendo un esfuerzo por encajar, pero fue una movida muy apresurada por el trío de por sí. Pero el principal cuestionamiento es ¿qué se vendría para la nueva etapa de Blink 182?

De por sí el desorden y cantidad de temas del disco anterior era tedioso, y tal vez era por la falta de coherencia en su concepto o idea, al igual que esa carretera con un hombre esqueleto y una mujer aterrorizada al volante, tal vez por fin mataban algo de su carrera. Y al parecer, de estas observaciones, el grupo de pop punk californiano más popular de su estilo no cede ante la presión de la cantidad, 15 temas componen este nuevo disco, el cual parece ser el trabajo más acertado que han hecho desde lo que fue su última gran producción, “Neighbourhoods” (2011)”. Y partamos con la afirmación de que “Nine” es tal vez uno de sus discos más maduros en temas de letras, queriendo hacer un buen homenaje a sus años más emos y otorgando buenos coros con la nueva dupla Mark Hoppus y Matt Skiba repartiéndose versos como en los viejos tiempos de la banda.

Tomemos por ejemplo los primeros 5 temas, estos contienen esa mezcla infalible de su etapa emo, esa que a muchos les costó asumir y que para otros fue la apertura a una nueva faceta estética y sonora de la banda, con canciones mucho más tristes y lentas. Con “The First Time” vemos una inspiración sacada de su disco de 2003, y con un Matt con más protagonismo y creativo, en donde logra adecuarse de manera natural a su tono (Cosa que no ocurrió en su disco anterior). “Happy Days” logra revitalizar estas canciones-baladas de angustia juvenil, eso por su inicio con tintes de ser acústico, con la preparación previa de Travis Barker incursando en otros ambientes, con baterías electrónicas que se acercan mucho más a géneros urbanos. La mayoría de las canciones en esta parte son pegajosas y están bien construidos, no se sienten como un forzado auto-homenaje, incluso proponen un poco más que en su producción anterior.

“Generational Divide” se retrata totalmente en su título y en su puesto, dividir un sonido del otro, y darle play a otra faceta musical, pero el que se desmarca en una clave muy agresiva- que recuerda a Bad Religion en sus mejores discos- es Travis Barker. La verdad es que, si bien hay coros mejores y más dedicación de hacer temas con posterioridad, pues Barker siempre ha sido una maquina dentro de lo que hace, y desde siempre el héroe de la composición en una banda simple como Blink 182, y se percibe que su aporte hace que sus compañeros también se contagien un poco de esa ambición. Temas como “Remember to Forget Me” son prueba de aquello en esas secciones rápidas, pero el caso acá es que, en muchas partes, Barker siempre se lleva a la banda a la espalda. No es desmercer a Mark y Matt, pero en ideas de guitarra y voz básicamente tratan de hacer algo complementario en lo que Travis.

 

 

En términos de producción hay un abuso de autotune y de sonidos urbanos sacados del trap que no pasan para nada desapercibidos. Es más, están en todo el disco, y más que llegar a ser un gran uso y objeto de recurso, es realmente una manera directa de asumir que el disco, si bien contiene algo más concreto, está demasiado maqueteado en detalles que podrían darle más crudeza o potencia a algo. O sea, tampoco le pedimos a las bandas de su tiempo que se queden con el sonido de sus primeros años, pero hay grandes ejemplos de bandas punk como en el caso de Green Day con su Revolution Radio, en donde de manera mucho más fiel, lograron sacar un producto más agresivo y moderno a la vez. ¿Cómo es que una banda como Blink 182 aún no logra una cohesión en esto?

Blink 182 llegan más metidos e interesados, con mayor química que en California, buscando revitalizarse en este nuevo proceso. Claramente hay una mejor coherencia de sonido, pero los detalles de producción tratan de devolver vida a canciones que en su pasada tuvieron mayor efecto en una juventud inyectada de la vibra punk y skate, pero que ahora está más conectada con el trap y rap, de alguna manera, esta es la maniobra de mantenerse frescos y novedosos. No les queda mal, no es un cambio drástico en su fórmula, y la verdad tampoco la meta de Blink ha sido ser la banda más ambiciosa del mundo. Al contrario, con el tiempo han cumplido con lo que la expectativa mínima puede otorgar, en este caso una actualización de lo que mejor hacen, temas de fácil consumo y con potencia de audiencias.

 

Por Pablo Rebolledo Bañados

Deja un comentario

comentarios

Últimos Posts

algo especial

Gael y Cristóbal ...

Cuando se cumple un mes de movilizaciones y manifestaciones, dos cantautores chi...

Leer más

29-og

Jesse Valencia, es...

Escribió sobre la banda The Brian Jonestown Massacre...

Leer más

18953458_1355138631231101_8666359974269198771_o

Eventos musicales ...

Destacan Ases Falsos, Los Tres, María Colores, entre otros...

Leer más