SB2 copia

Sara Bertrand: “Apelé a mi experiencia desde las sensaciones”

La destacada periodista y autora de libros infantiles y juveniles, ahora se adentra en un relato oscuro y nostálgico para dar vida a su más reciente obra, “Álbum Familiar”

Jue 02 junio, 2016 - Diego Montanari
Etiquetas: Álbum Familiar Erika Cabrera Sara Bertrand Seix Barral
Share on FacebookTweet about this on Twitter

 

 

Editada por Seix Barral, la novela cuenta la historia de “Elena”, una mujer que creció durante la dictadura de un lugar no identificado. Al ser inminente la pérdida de memoria en su etapa de vejez, la protagonista se esfuerza por recordar las sensaciones de aquellos tiempos a través de imágenes emotivas y contundentes. Además, la acompañan en el relato sus primos y hermanos, con quienes convivió y compartió importantes procesos. “Álbum Familiar” marca un nuevo desafío para Sara Bertrand pues, sin buscarlo, debuta con esta novela en la literatura para adultos.

 

El libro se lanzó a fines de abril, ¿cómo has sentido la recepción hasta ahora?

-Yo he recibido en general buenos comentarios. A la gente que lo conoce le ha gustado y me ha dicho que se lee rápido. Es que si bien la historia está contada en fragmentos por medio de fotografías que van armando el relato, se lee como una sola historia. Y para mí era súper importante ser concisa particularmente en esta novela.

 

¿En qué sentido?

-Yo vengo del mundo del periodismo que es un sello que te exige siempre, de algún modo, ser precisa y no extenderte más de la cuenta si no es necesario. Entonces, “Álbum Familiar” yo desde un principio lo estructuré como un álbum de esos que puedes leer, visitar o mirar de atrás para adelante, de al medio o como tú quieras. Puedes ver dos fotografías, luego dejarlo, retomarlo y, por lo mismo, para mí era fundamental que cada foto quedara muy redondita. Y en ese ejercicio, creo que la concisión sí fue una búsqueda. El tener un lenguaje bien cuidado, un lenguaje preciso y no poner ni menos ni más.

 

¿Qué te motivó a escribir esta historia?

-El relato de “Álbum Familiar” es sobre niños y jóvenes que crecen en dictadura. O sea, pese a que la voz de la narradora es una voz adulta, el núcleo mayor de la novela está en la infancia y en la primera juventud. Y esa fue mi motivación inicial, mi primera inquietud. Yo tenía ganas de escribir una historia sobre la dictadura chilena, pero para jóvenes.

 

¿Por qué?

-Porque me parece que los jóvenes, de alguna manera, están desarraigados de su historia. Es decir, tienen mucho ímpetu, tienen muchas ganas de salir a la calle y de marchar, y tienen plena consciencia de sus derechos. Pero no sé hasta qué punto están tan interesados en las marcas históricas. O en su propia bandera de protesta o de rebeldía.

 

De ahí la motivación de aportar…

-Sí. Es una percepción muy personal, pero el asunto es que yo dije: ¿y qué tal si escribo una novela que les sea lo suficientemente llamativa y en la que les retrate el ambiente? Es que para mí era súper importante introducirlos en una atmósfera de dictadura, en cómo viven en ese contexto, cómo lo hacen para subsistir, para enamorarse y para crecer porque, después de todo, los que fuimos niños y jóvenes en dictadura seguimos creciendo. No dejamos de desarrollarnos ni evolucionar porque estábamos viviendo ese proceso. Entonces, comencé a leer bastante, por ejemplo, “Tela de Sevoya” de Miriam Moscona, “Perú” de Gordon Lish, “Claus y Lucas” de Agota Cristof, “La vida ante sí” de Romain Gary y, en general, historias sobre niños en procesos políticos e históricos traumáticos.

 

¿Y cómo surge lo de las fotos?

-En el momento en que empecé a escribir, lo primero que aparecieron fueron imágenes, fue como muy inmediato, algo natural. Ahora, en la génesis de esta novela tuve la intención de contar una historia para jóvenes. Pero sucedió que no resultó para jóvenes, sino más bien para adultos.

 

¿Hay algo de tu biografía en “Álbum Familiar”?

-La historia de “Elena” no es una autobiografía para nada. Es un artificio y hay mucho de fabulación allí, aunque evidentemente apelé a mi experiencia un poco desde las sensaciones. O sea, para mí el color gris sí fue parte de mi infancia y esa percepción de habitar en un mundo cerrado la sentí. De estar rodeada de mucho secretismo, había cosas que no se podían decir y, por ejemplo, hubo temas de los que no me enteré en el colegio o por mis padres, sino que a través de murmullos. Claro, yo fui una niñita durante la dictadura, después crecí y me tocó vivir todo eso, pero esta no es mi historia.

 

af

 

Tampoco te refieres directamente a la dictadura chilena, ¿por qué?

-Es que en general los gobiernos totalitarios y dictaduras no difieren mucho, independiente si son de izquierda o derecha, o en el lugar del mundo en que estén. Eso me permitió jugar un poco en la novela y no usar nombres propios, por ejemplo, la ciudad es ‘la ciudad’ y el dictador es ‘el hombre de cuello mao’. Incluso, hay un par de licencias históricas que me tomé, como el hecho de que el dictador se muere en el libro. Eso por un lado y, por otro, me dio la posibilidad de contar una historia más universal, una experiencia de dictadura más allá de la chilena.

 

“Álbum Familiar”, ¿es tu primera novela para adultos?

-Oficialmente sí. Lo que pasa es que, de un tiempo a esta parte, yo he estado escribiendo historias que no necesariamente son muy infantiles. Por ejemplo, acabo de sacar un libro con Hueders, “No se lo coma”, que es entre comillas un libro infantil, pero que los adultos también van disfrutar mucho. Luego en Colombia, con la editorial Babel, estoy por publicar la novela “La mujer de la guarda”, que corresponde a una colección adulto-joven que ellos llaman La Frontera. Entonces, si bien “Álbum Familiar” es la primera novela formalmente para adultos que publico, yo diría que es hermana de estos otros dos proyectos.

 

Descubriste, entonces, que te acomoda escribir para adultos…

-Sí. Aunque tampoco pretendo dejar a los niños de lado. La verdad es que no quiero encasillarme, pero sí me estoy sintiendo cómoda en este registro, en este territorio medio amorfo que estoy explorando. Porque, ejemplo, si bien es una novela para adultos, “Álbum Familiar” perfectamente podría ser leído por jóvenes de dieciocho e, incluso, en un tercero medio de un colegio. En ese sentido, yo creo que las categorías son más editoriales y comerciales que escriturales, ya que una novela que funciona, debiera funcionar para cualquier público. Los lectores se hacen más o menos a los catorce, quince años entonces, a partir de esa edad, ya no deberíamos discriminar entre infantil, juvenil o senil.

 

¿A qué estás dedicada en estos días? ¿Preparas ya un nuevo material?

-Sí. Por un lado, en este momento estoy haciendo un diplomado en la Universidad Católica sobre literatura juvenil. Y, por otro, estoy escribiendo un libro de cuentos, pero que ya es derechamente para adultos. Llevo bastante tiempo trabajando en esto, así que he estado leyendo mucha poesía y muy concentrada en trabajar la voz narrativa, en dar pequeños saltos cualitativos. Creo que la poesía tiene mucho que decir sobre ese lenguaje más sutil, menormente lineal y menos básico.

 

¿Qué abordarás en esos cuentos?

-Tentativamente, el libro se llama “Algo Verdadero” y es una recopilación de muchas historias escuchadas. Yo tengo un palafito en Chiloé, porque soy media chilota, así que en estos cuentos voy a narrar muchas de esas historias que he ido acumulando, que me han contado o que he tomado de conversaciones que he tenido con pescadores, por ejemplo, dentro de este contexto de convivencia mucho más natural y feroz. Este libro de cuentos planeo publicarlo el próximo año y lo estoy estructurando de tal forma que una prosa poética sea la que vaya hilando la serie de cuentos. Espero que resulte bien.

 

¿Estás leyendo algo en este instante?

-Sí, a dos poetas que me tienen loca. Una es Inger Cristensen y ya voy como en la tercera lectura de su libro “Alfabeto”, editado por Sexto Piso. Y la otra es Louise Glück, autora del libro “Ararat”, que es sobre el tema de la familia. En general, he estado leyendo voces femeninas, que siempre me resultan muy interesantes. Creo que las mujeres tenemos mucho que aportar y aunque no quiero hablar mal de los hombres, porque los poetas son maravillosos, me parece que las mujeres lo están haciendo muy bien.

 

¿Qué destacarías de ellas?

-Que tienen una mirada súper integral. Con esto no quiero sonar a la Pachamama, pero yo siento que las mujeres sí tenemos en nuestro imaginario integrado el concepto de hogar. Como que hay una cosa muy territorial que se mezcla con lo más íntimo y ese juego en las voces femeninas me parece súper lindo.

 

 

Por Erika Cabrera

 

Deja un comentario

comentarios

Últimos Posts

25158480_1784262308282031_7278643700009306905_n

Jose Nazcar estren...

Producido por Jose Nazcar y masterizado por Adam Matza en Miami...

Leer más

jim-and-andy-the-great-beyond-1

Jim and Andy, The ...

Un encuentro entre el personaje y el actor, mostrada en este documental dirigido...

Leer más

20914673_10154942767175208_1506044753220271248_n

Retorna a Valpara...

En lanzamiento del nuevo libro de la periodista Marisol García en sala Rubén ...

Leer más

21246509_1571193996271971_8105504779108480464_o

Tocatas del Jueves...

Pirámides, Icarus Gasoline, Los animales también se suicidan, Discos Nobita, V...

Leer más