Haken: Sensatez salvaje

Teatro Coliseo, jueves 6 de octubre

Haken desplegó su sapiencia y el oficio que han logrado ya con 7 trabajos en estudio, sobre las tablas del teatro Coliseo en el centro de Santiago. La segunda visita (habían debutado en 2019 en el teatro Teletón), generaba aún más interés por la reciente edición de “Fauna”, su reciente álbum en estudio. Y fue precisamente “Taurus”, la primera de su nuevo disco la que abrió el setlist con puntualidad a eso de las 21 horas del día jueves. Luces, sonido y despliegue, ingredientes que dejaron en claro desde el minuto uno, el que la grandilocuencia y la emotividad serían componentes sobresalientes en este show.

El acierto en la fórmula Haken (y que su show lo comprobó), es que el tener un pie en el rock progresivo (hubo pasajes que recordaron a Focus, Yes e incluso Triumvirat, pero con la fiereza de Fates Warning o el morbo de Tool), no los obliga a encarar el desarrollo de su arte, como un “todo conceptual”. Aquí hay canciones que se entrelazan, pero que conservan su independencia. La estructura en la música de Haken, la que mostraban en su álbum “Vector”, se acerca a lo logrado en “Virus” (que nada tiene que ver con la pandemia Covid) y que madura y logra momentos majestuosos en “Fauna”. La construcción rítmica, el fiato de esos cinco músicos y ciertos guiños casi new wave (muy a la Steven Wilson), se unen con holgura en un solo lenguaje.

Hoy Haken le habla a un público más amplio y si bien son familia de Porcupine Tree o Dream Theater, su discurso sigue supeditado a la forma de cómo contar una historia, más allá de lo que busquen decir. Eso es oficio, trabajo y excelencia.

El modelo progresivo, del cual Haken usa y abusa positivamente, lleva a que nombres como Soen, Leprous, Opeth, Vola o Riverside, hayan convertido un sonido ya emblemático, en códigos generacionales. Hoy la mezcla del metal con la destreza del progresivo es un capítulo más en el rock actual. Haken lo deja en claro y a su manera (seis uniformados con guayaberas que se camuflan con el verde de su último trabajo) y cuentan con el apoyo y la confianza de un público cada vez más amplio en Chile. Tres de sus discos (“Virus”, “The Mountain” y “Fauna”) fueron el troncal de las 16 canciones que interpretaron en más de 100 minutos de trance. 105 para ser más exactos.

“Lovebite” resume el presente de Haken y fue un momento importante en su show, al igual que “Cockroach King”, “Elephants Never Forget” o la gigante “Messiah Complex” en sus cinco partes. Haken en Chile grafica además el gran momento que vive Ray Hearne, Ross Jennings, Conner Green y qué decir de la dupla Richard Henshall y Charles Griffiths. Un show impecable que lleva a ratos a la enajenación y al dramatismo necesario en un buen concierto de rock.

Setlist completo:
“Taurus”
“In Memoriam”
“Sempiternal Beings”
“Cockroach King”
“The Architect”
“Lovebite”
“Prosthetic”
“Invasion”
“Pareidolia”
“Elephants Never Forget”
“Celestial Elixir”
“Messiah Complex I: Ivory Tower”
“Messiah Complex II: A Glutton for Punishment”
“Messiah Complex III: Marigold”
“Messiah Complex IV: The Sect”
“Messiah Complex V: Ectobius Rex”

Escrito por Fernando Mujica

Fotos por Fernando Mujica