The Hives: Juventud, divino tesoro

En su quinta presentación en Chile, el quinteto sueco The Hives se sumó a la inédita avalancha de visitas internacionales en un noviembre para enmarcar. Debutaron en ese mismo Teatro Caupolicán en septiembre de 2008 en un show con tanta energía como el de este lunes 27. Luego hubo un paso por Lollapalooza con side show incluido y un Movistar con los Arctic Monkeys. Historia y relación con Chile, había. Y esta vez se confirmó.

Con una energía única y un desplante envidiable, The Hives se plantearon con una seguridad única y se ganaron a los casi 4 mil asistentes, echándoselos al bolsillo en cosa de minutos. La destreza, el oficio y el temple de su vocalista Pelle Almqvist fue el mecanismo perfecto para cautivar al público nacional. Eso sumado a una aplanadora de rock n roll como pocas. Y con el motor casi al límite, como aquellos años del disco “Veni Vidi Vicious”. Es que fue rock crudo y directo de principio a fin. Arrancaron con un single de su nuevo álbum. “Bogus Operandi” abrió el setlist e inmediatamente “Main Offender” nos llevó a sus incios, incluso con “Walk Idiot Walk”. Obviamente la banda uniformada con su traje a rayas que se tornaba fosforescente con el cambio de ciertos juegos de luces.

Quedó más que claro, hubo show, adrenalina, potencia, intensidad y rock cargado de honestidad. El humor además es un elemento característico en cada una de sus presentaciones. Por lo mismo, y con un español oportuno y bastante bueno, Pelle jugó, transmitió y logró un vínculo único. El público entregado a su set que no se detuvo en ímpetu, en tenacidad, en rock n roll en su máxima pureza.

La gira, que arrancó en el Corona Capital de México el pasado 17 de noviembre pasa por Argentina, Brasil, Perú, Ecuador e incluso Venezuela el jueves 7 de diciembre. Es que los Hives tienen una fórmula a prueba de todo. Es una combustión que en una hora repasan 7 discos en 15 canciones. Aunque su más reciente álbum, el que Pelle insistió que el público lo mencionara una y otra vez, “The Death Of Randy Fitzsimmons” fue el que más exposición tuvo esta vez. Algo lógico, era su gira.

Un show en que la juventud no se perdió. La fiereza y ese aire a pubertad, estuvieron siempre presentes y de la mejor manera. El disco en vivo que en 2020 publicaron para el sello de Jack White, Third Man Records, ya demostraba que “el directo” es lo mejor que se le da a una banda que ya cuenta con la experiencia necesaria para demostrarnos que la juventud no es un tema de edad. Es actitud y hacer rock honesto y de pocas pretensiones. Y ese divino tesoro, quedó plasmado en una noche inolvidable de noviembre.

Texto: Fernando Mujica M.

Fotos:  @juanmaralla
Gentileza de @rockaxisoficial