FERIA PULSAR DE VIERNES: EL RIFF DE LA MEMORIA

Parecía lento el tránsito de los asistentes que visitaban Pulsar en las primeras horas de este viernes 8 de diciembre, pero el aumento de las actividades durante la tarde hizo que la confluencia de público fluyera mucho más. 

De hecho, la oferta para este día inicial estaba profundamente marcado por los coloquios que evocan la memoria y por las presentaciones de varios cantautores y proyectos que sustentan su repertorio en viejas y ya clásicas composiciones. Y en ese aspecto, la charla que darían sobre “Los Universos de Patricio Manns” en conjunto el integrante de Inti-Illimani histórico, Horacio Salinas, y el poeta Mauricio Redolés no pasó desapercibida, y fueron decenas las personas que se reunieron en uno de los escenarios principales de Pulsar para rememorar las antiguas historias en torno al cantautor originario de Nacimiento.

Luego, una dinámica entrevista en la sala Camilo Mori de Alfredo Lewin al director de orquesta, Paolo Bortolameolli, y también el relanzamiento del Libro Blanco del Rock de RIL Editores, en la que participó el mismo conductor de Radio Sonar, acompañado de sus autores, Pablo Padilla y María de los Ángeles Cerda, junto a la también compañía del líder del grupo Weichafem Angelo Pierattini. 

Una conversación que dejó evidencia de lo importante que había sido la presentación inicial de este libro hace exactamente 14 años en la misma Estación Mapocho, las posibilidades que había abierto para el público seguidor de este tipo de literatura, y el por qué igualmente el texto incluyó nuevas bandas en lo que sería su actual segunda vida

“Las expectativas sobre el Libro Blanco del Rock son de años y años de trabajo, de refrescar este libro, de abrir un poco la cancha con respecto a lo que entendemos el rock ya bien entrado el siglo XXI, entonces queremos seguir siendo un libro de referencia e influyente, que lo hemos sido y lo vamos a potenciar. Así que este es un nuevo capítulo de un camino largo que hemos tenido y estoy súper contento” afirmó Pablo Padilla, en entrevista con nuestro medio antes de comenzar con la presentación. 

Asimismo, Alfredo Lewin, sostuvo que “yo creo que para el Libro Blanco esto es muy importante, porque es volver a un lugar que conocimos aquí mismo, lanzamos el Libro Blanco en su edición original, y ahora con la actualización de sus contenidos en un lugar como Pulsar, que hoy día, es mucho más Pulsar de lo que era cuando nosotros presentamos el libro. Estamos hablando de una década, ha pasado un montón con toda la industria asociada a la producción musical, a la creación, y a la industria finalmente que no es como tan perversa, sino que es constructiva. Entonces, el ambiente que hay acá es gente que con sus pequeños emprendimientos está haciendo algo para generar un ladrillo, un eslabón, en este desarrollo empresarial, y eso es súper cool”, finalizó.

Asimismo, la nostalgia musical siguió invadiendo el resto de la jornada de viernes luego de estos coloquios, y las presentaciones de Horacio Salinas y Eduardo Gatti en las terrazas principales de Pulsar, congregaron a muchos seguidores de estos viejos cancioneros, donde claramente el momento alto fue cuando el antiguo líder de los Blops interpretó su infaltable clásico, “Los Momentos”, muy coreado por todos.

De forma posterior, Redolés acompañado de una muy buena banda, presentó igualmente sus viejas canciones, finalizando al ritmo cumbiero de “Quién Mató a Gaete”, para luego dar paso al rock sesentero e imperecedero de Los Ramblers, quien tuvo entre sus filas al emblemático Óscar Soto, guitarrista creador del reconocido riff del “Rock del Mundial”.  Los Ramblers hicieron bailar y disfrutar a toda la audiencia de Pulsar. 

Finalmente, el proyecto musical La Nueva Imperial acompañados de Cuti Aste al piano y al teclado, rememoraron algunas de las canciones de Roberto Parra, y también Camila Moreno presentó su ya también reconocido repertorio, el que cerró exitosamente la feria. 

El público se fue muy entusiasta, en una jornada que comenzó lentamente, pero que a medida que avanzó la tarde tomó mucho cuerpo musical con la música en vivo. El riff de la memoria, siempre presente. 

Por Rodrigo Cabrillana