JIRAFA ARDIENDO EN SALA METRÓNOMO: LA INTENSIDAD DE “PERSONA”.

Tempranamente los seguidores de Jirafa Ardiendo comenzaron a llenar los espacios de la Sala Metrónomo esperando el inicio de la celebración del vigésimo aniversario de “Persona”, el disco que la banda de rock alternativo editara en 2003 y en cuya portada figura Moisés Zamorano, el longevo corredor que estaba plenamente vigente a inicios de esa década.

Un DJ ameniza la expectación que genera este concierto de Jirafa Ardiendo, y tan sólo unos minutos pasados las 9 de la noche, la agrupación encabezada por Alejandro Pino, Roberto Estay, Arturo Rodríguez, Nicolás Moreno y Sebastián López, hacen su aparición para interpretar íntegramente el disco que convoca este evento. 

Un total de veinte canciones, y las notas condensadas de “Mastodonte”, primer tema de la noche, deleitan a todos los fans ansiosos y expectantes de apreciar por fin este 2023, la música de Jirafa Ardiendo en directo. 

Las emociones se ciernen sobre el Metrónomo y la densidad musical de las canciones se personifican muy bien en “Volcán”, segundo tema de la noche, donde las visuales se compactan perfectamente con la estética sonora que arroja el tema. 

De hecho, las canciones de Jirafa Ardiendo no son fáciles de comprender a la primera, tienen profundidad, una lírica bien trabajada, psicodelia, electrónica, elementos del rock tradicional y algunos matices del pop inglés que fueron muy citados por los discos de las bandas donde predominaba el sonido de guitarras en el Chile de fines de los ’90 y principios de los 2000. 

Los temas siguen avanzando, y comienzan a aparecer los primeros invitados al concierto de la banda. Diego Gilabert en guitarra, la música penquista Javi Urra y el integrante de Matorral Felipe Cadenasso alternan en algunas de las canciones. También se suma Daniella Gatica en coros y performance, teatralizando al histórico Moisés Zamorano. Alejandro Pino, acompaña al personaje en cada una de sus intervenciones.

Las ovaciones tampoco faltan, y el vitoreado bajista Nicolás Zamorano es aplaudido cada vez que le toca asumir el protagonismo en algunas de las canciones, ya sea en la voz principal como también su pulcro desempeño como instrumentista. Es más, la tradición no se rompe con los años, y la familia de Nicolás sigue estando muy presente en los conciertos de Jirafa Ardiendo. Al grito de “Nico, Nico”, su mamá empuña su mano para dar apoyo total a la gestión del grupo. Los Fans de Jirafa se lo agradecen.

El instrumental “5,4” despierta la exploración musical de Jirafa, pero cuando llega el turno de “Confío”, uno de los singles principales del disco, la figura de Moisés aparece una vez más en el escenario para repartir aviones de papel entre todos los asistentes. 

Aviones que vuelan por toda la sala mientras suena el pop dulzón y melancólico de “Confío”, generando diversión especialmente en Alejandro, el frontman de Jirafa, quien no pierde oportunidad de devolver cada uno de los avioncitos al público y que aterrizan cerca de cada uno de los músicos. La fiesta es total.

“Siempre así” suma la colaboración en trompeta de otro invitado ilustre de Jirafa, luego se aproxima “Vidrio” y la congoja lírica entremezclada con el pop acaramelado de la canción nuevamente se toma la interpretación de Jirafa Ardiendo. 

El concierto suma temas y el final con “Hiperacusia” y la presencia de Angelo Pierattini en guitarra acompañando la canción, genera una purga musical suprema en la interpretación de Jirafa. Una conjunción rockera entre Pixies y My Bloody Valentine se abrasa en escena. Tal como lo expresa el guitarrista Arturo Rodríguez: “para mí ‘Hiperacusia’ tuvo algo especial al interpretarla… La primera parte tan diferente de la segunda, el Ángelo Pierattini poniéndole mucho peso ya sea cantando o guitarreando…”. 

En tanto, un encore breve tras el final de “Hiperacusia” cierran de forma ejemplar el único concierto de finales de año de Jirafa Ardiendo, con una buena asistencia y participación de los seguidores de la banda. Agrega Arturo Rodríguez:” la última canción, además, la iluminación y visuales, todo hizo que fuese especial. Todo fue genial, nos esforzamos mucho para hacer un concierto diferente, con performance, visuales, momentos lúdicos, invitados de lujo, poleras, CD…. y fue muy reconfortante sentir tanto cariño y amor como respuesta.  Estamos muy agradecidos”.

A la vez, el vocalista Alejandro Pino comenta sobre el show que “hay varios momentos que disfruté mucho: los avioncitos de papel volando por la sala en ‘Confío’; cantando ‘Corre’ con la Dani Gatica interpretando a Moisés Zamorano, el atleta octogenario que aparece en la portada del ‘Persona’. También el final de ‘Hiperacusia’ que fue una especie de catarsis; y todas las canciones del disco que no habíamos tocado en vivo desde hace un par de décadas”.

Asimismo, Alejandro opinó sobre los fans de la agrupación, que “siempre el público de Jirafa es energético, siempre arriba, y entra en sintonía inmediatamente con algo que la banda tiene como sello en el escenario: ser espontáneos, nada acartonados, nada estereotipados, lúdicos, con harta interacción con las personas, sin perder la emoción y densidad que tiene cada canción del repertorio”.

Fue Jirafa Ardiendo interpretando “Persona”, probablemente un show de culto y de aquellos virtuosos que no volvamos a ver en mucho tiempo.

Por Rodrigo Cabrillana