The Cure: Insuperable fascinación

¿Qué tiene The Cure que lo hace tan especial? ¿Sus canciones? ¿Su longevidad? ¿Robert Smith?

Respuestas puede haber tantas como colores, pero lo que está claro es que esta oleada de conciertos vividos en noviembre de 2023, terminó de la mejor manera. Al final de este festín de visitas, de esta peregrinación de grandes nombres, The Cure no falló. Hizo lo suyo y de la mejor manera. Es que pasan los años, vuelven las promesas de Robert Smith y su gran fanaticada permanece obediente y casi sumisa en cada una de sus giras. A una década de su única visita, The Cure volvió a presentar 28 canciones con el debut de su tecladista Mike Lord. Cabe destacar que Roger O Donnell sigue siendo parte de la banda, pero no vino esta vez por estar enfermo.

Esta vez su visita se enmarca en el Show Of A Lost World Tour y arrancó el 19 de noviembre en México, siguió el 22 en Lima, el 25 en Buenos Aires, el 27 en Uruguay y tras presentarse en Santiago, cerraron con Sao Paulo el día 3 y Paraguay el 7. Una promesa que Smith hizo en sus redes y que en la mayoría de las ciudades se vistió de festival. Simon Gallup, Perry Bamonte, Jason Cooper, Reeves Gabrels, Mike Lord y Robert Smith en carne y hueso sobre el escenario del Teatro Monumental. Un sueño hecho realidad para muchos, para mí la cuarta vez que podía ver el maravilloso viaje que plantea el quinteto británico y que los hace tan únicos, tan distintos.

Fue Alone, de su esperado álbum Lost World la que abrió el ovacionado listado que la banda trajo a nuestro país. Pictures Of You, High y Lovesong (en ese mismo orden) despertaron la locura en el público que llegó muy temprano, ya que el show contemplaba 3 bandas de soporte. Friolento, The Cruel Visions y los irlandeses Just Mustard. El repaso fue democrático y se consideraron muchos discos de la banda. Disintegration y The Head on The Door se llevaron la mayor cantidad de canciones. Seventeen Seconds, Wish, Kiss Me Kiss Me Kiss Me, Boys Don’t Cry y Japanese Whispers también recibieron guiños. Eso demuestra que es el balance, la fórmula que mantiene a The Cure con absoluta vigencia. Como que todos sus discos, con diferencias notorias y gigantes, son parte de un todo. Ese equilibrio entre grandes canciones de pop y el ruido atmósferico de su manera de entender en shoegazer. Emoción, baile, nostalgia y música nueva. Smith cantando muy bien y el recorrido de su set, diseñado casi a la perfección. Siempre faltarán canciones, pero nunca “gusto a poco”. The Cure sabe crear una travesía que nunca decepciona. Entrega shows de larga duración y no solo satisface a las grandes audiencias con sus clásicos de radio, la banda sabe encontrar los momentos necesarios para expandir su oscuridad y esa abstracción tan única. Entre las canciones 19 y 22, se vivió eso con It Can Never Be The Same, Want, Plainsong y Disintegration. Es bueno recordar que su nuevo álbum (el que esperamos desde 2019) tuvo primero como nombre Live From The Moon y está tristemente inspirado en la muerte de la madre (Mary Smith de 74 años), el padre (Alex Smith) y el hermano de Robert.

El año se acaba y nos siguen invadiendo shows: Bad Religion, Uriah Heep, Slowdive y mucho anunciado para 2024, pero The Cure pareciera vivir una realidad paralela. ¿Lo mejor del año para mí? No lo sé. La única claridad es que cada vez que he podido ver a The Cure he logrado mezclar la exaltación, el entusiasmo y la fascinación.

Texto: @fermujicam

Fotos: Getty Images