La aventura industrial de Chelsea Wolfe en “She reaches out to she reaches out she”

Por Bastián Fernández

Chelsea Wolfe nos engaña. Nos muestra en la portada y en ‘Whispers in the eco chamber’, la canción que abre su lp, que en cualquier momento nos dejará atónitos con un guitarrazo y baterías de ultratumba, tan pesadas y certeras como un golpe de boxeador. Con el pasar de los segundos nos damos cuenta que será lo contrario: un viaje por sintetizadores, voces calmas y baterías programadas.  

Su aventura de sonidos industriales y con una producción vocal, que remite a Billie Eillish –  por apostar a voces que no revientan altavoces- y esa sensación de que con cada fraseo está desnudando su intimidad, hace que el viaje sea ameno en “she reaches out to she reaches out she” y que al final de cada canción te quedes cuestionando qué rayos acaba de decir, por semejante y certero mensaje existencial.  

Chelsea decidió bajar varios cambios a lo que nos tenía acostumbrados, pero vaya que acertó en su decisión. Ahora está en búsqueda de quién es, cómo suena la vida cuando estás en los 40 y que los golpes que dan las situaciones inesperadas, por fuerte que parezcan, siempre se pueden manejar como pequeñas olas. 

En cuanto a producción, las decisiones de Dave Sitek, sí, el miembro de Tv on the radio, fueron acertadas. Todo está pensado para que la voz brille y sea el vehículo que lleve el viaje, los instrumentos solo dan el paisaje necesario para perderse en su mundo.