Placebo “Siempre es hoy”

Puede que la frase “a veces hay que escuchar la voz del pueblo” no le sea muy familiar a Brian Molko por estos días. Músico belga de 51 años que desde 1996 nos tiene acostumbrados a que su mundo interior se traduce en grandes canciones y en algunos berrinches, que terminamos por adorar. Placebo en Chile por quinta vez y curiosamente, tercera dupleta de shows que hace en tierras locales. 

Con el discurso, acertado por lo demás, de no usar teléfonos en el show, el concierto comenzó con imposiciones. De acuerdo o no, las reglas esta vez las ponía Molko y Olsdal, su compañero de tantas batallas. El arranque, 30 minutos más tarde que el primer show (se agradece), fue con 2 canciones de su más reciente “Never Let Me Go”, su octavo álbum que publicaron en marzo de 2022. Un trabajo muy bueno, que he defendido en varias conversaciones y que le devuelve ese carisma de hechicero, esa mirada indolente de su primer disco. Sumar “Scene Of The Crime” de su álbum “Loud Like love” a su show, fue jugado. Las reglas las pone Placebo y el setlist parece ser para entendidos. Excelente propuesta estética y un sonido que maravillaba a un Movistar al 60% de capacidad. Puede que un poco más. 

La sorpresa vendría con 2 canciones nuevas (me refiero al disco 2022) y además una no muy amigable de su debut homónimo, “Bionic”. Todo perfecto, aunque el guiño a la galería no llegaba. Placebo es una banda que sigo desde sus primeros pasos, de hecho tuve la suerte de verlos en agosto de 1996 presentando su álbum debut en la carpa del NME en el festival de Reading. Desde ahí que las historias de Molko pasaron a ser literatura obligada en cada una de sus entregas. Un fiel servidor que ha estado en todos sus shows en Chile y que así como mira al escenario, mira la reacción del público y esta vez, debo dejarlo por escrito, careció de clásicos y grandes canciones de la banda. Eso no quita que lo entregado, 10 canciones de su “Never Let Me Go”, estuvieron a la altura, pero qué pasó con “Pure Morning”?, “Without You I´m Nothing”?, “This Picture”?, “Special K”? “Special Needs”?, “Nancy Boy”?, “Sleeping With Ghosts”? “You Don’t Care About Us”? Insisto, la falta de clásicos no logró opacar una noche de lujo, que sí fue coreada con “Slave To The Wage”, «The Bitter End” y “Taste In Men”. 

Molko maneja sus tiempos y las reglas son claras. “No nos filmen, ni tomen fotos que se coarta la relación con lo que hacemos”. Creo que esa relación habría explotado aún más, con un mejor set list. En fín. La banda publicó un tremendo disco en 2022 (de eso no hay dudas) y quería compartirlo con su público. Molko es especial. Recuerdo haberlo entrevistado un par de veces. Una de ellas para la edición de abril de 1999 de Extravaganza. Al terminar la conversación y hablando de la popularidad de las fiestas raves, me dijo: “Recuerdo que fue una noche intensa, una noche que duró hasta las 9 de la mañana. Esa es la idea de “Pure Morning”, que todos encuentren esa mañana esencial. Yo no veo el sol hace meses, ¿dónde está?” y terminó preguntándose “¿Todos han encontrado su “Pure Morning?”. Ahora pienso, la verdad que esta vez en el Movistar, no hubo rastros de eso Brian.

Texto: @fermujicam

Fotos: Gary Go para Fauna