El regreso de Alesana a Chile y la nostalgia de los años 2000’s

Por Bárbara Sherman

Actualmente estamos viviendo un revival de la década del 00’ y, eso nos hace pensar, en lo rápido que han pasado los años. Tan solo era ayer cuando muchos teníamos entre 12 y 17 años, plena adolescencia, aún pasaban videos musicales por MTV y podíamos escuchar nuestras canciones favoritas del momento a través de la radio. 

En la actualidad, somos aquellos que bordeamos o ya nos encontramos en los 30’s, muchos ya casados, con hijos, trabajos estables y una “vida de adultos”. Pero no podemos decir que somos una generación convencional. Los llamados ‘millennials’ somos ese grupo de gente que, aún ya siendo adultos, continuamos con ciertas características de esa época que ahora recordamos: no necesariamente nos vestimos “formales”, ni con lo que la sociedad impone como “normal”. Muchos tenemos el pelo con colores de fantasía, continuamos usando piercings y nos sentimos orgullosos de nuestros tatuajes, pues, nos recuerdan experiencias de vida. 

Estamos viviendo la época del revival de nuestra adolescencia, con fiestas, eventos e, incluso, conciertos de esos artistas que escuchábamos en aquellos años y, Alesana, es una de esas bandas que, sin duda, marcó una era para muchos de nosotros. 

Década del 2000’ y las tribus urbanas se tomaban los espacios. Muchos buscábamos una identidad y la encontramos en el mal llamado estilo “emo”. Aquí, la música que predominaba además del rock alternativo que solían pasar en MTV, era el post hardcore y, Alesana, fue uno de los mayores referentes de ese subgénero musical. 

Con icónicos discos como “On Frail Wings of Vanity and Wax” (2006) y “Where Myth Fades to Legend” (2008), Alesana irrumpió en millones de adolescentes con canciones como “Ambrosia”, “Pathetic, Ordinary”, “Congratulations, I Hate You”, “Seduction”, “This is Ussualy the Part Where People Scream” y “Apology”, un himno a estas alturas. 

Ya finalizada la década, los estadounidenses lanzan “The Emptiness” (2010), un disco conceptual basado en “Annabel Lee”, último poema compuesto por el escritor y poeta, Edgar Allan Poe. Aquí, la banda retrató a modo de obra, toda la historia de cómo el narrador encuentra muerta a su enamorada, con canciones como “Curse of the Virgin Canvas”, “The Artist”, “The Murderer”, “The Thespian” y “Annabel” la encargada de marcar el gran final de esta primera parte de la historia. 

“A Place Where the Sun is Silent” (2011) y “The Annabel Trilogy Part III”: Confessions” (2015), fueron los álbumes que completaron esta trilogía que envuelve la historia de Annabel y se transformaron en los últimos trabajos discográficos lanzados por la banda, que ya lleva prácticamente una década sin lanzar nuevos larga duración pero que, en 2018, nos entregó el EP “The Lost Chapters”, del que se desprende el single del mismo nombre, además de: “Fits and Starts” y “Madeline”.

La banda estadounidense volverá a reencontrarse con su fanaticada chilena, tras casi 10 años desde su última visita, el próximo martes 23 de abril en el Teatro Coliseo junto alos nacionales de Mordane Knoff, como banda invitada. Si asistes, prepárate, porque Alesana prometió un setlist repleto hits, con lo mejor de sus 20 años de trayectoria.