Los Tres en Ester Roa: el fulgor de la maestría y la nostalgia

Por Rodrigo Cabrillana

Desde temprano se vislumbraba ese ambiente de festividad y ansiedad por escuchar nuevamente el cancionero de Los Tres en el principal recinto deportivo de su tierra natal. Familias completas, viejos seguidores con camisetas de la banda provenientes de todas partes del país y los infaltables clubes de fanáticos repletaban las galerías y los pastos del viejo Collao en Concepción. 

Los teloneros abrieron prematuramente la jornada y tanto Torito Alfaro como Ineino sacaron a relucir sus mejores canciones que hicieron vibrar a los asistentes que, desde la mañana, se habían agolpado en las inmediaciones del Ester Roa con motivo de ganar las mejores ubicaciones para lo que iba a ser este concierto histórico. 

Y así fue como puntualmente a la hora fijada por la producción, ÁlvaroTitaeÁngel y Pancho se tomaron el escenario y los primeros acordes de “Follaje en el invernadero” hicieron poner “la piel de gallina” a todos aquellos que habíamos esperado casi un cuarto de siglo para volver a ver la formación original de una agrupación que lleva la magia de la música en su ADN. 

Porque Los Tres son experiencia y virtuosismo puro musicalmente hablando, y la interpretación de cualquiera de sus piezas en directo, dejará en evidencia todos los años de destreza y maestría que tiene cada uno de sus integrantes. Por lo mismo, volviendo a “Follaje en el invernadero”, su puesta en escena en este show de apertura fue impresionante. Para ser una canción que según Pancho Molina fue compuesta en los albores de la banda en Concepción, su intensidad y naturaleza no deja de sorprender con el transcurrir del tiempo, y esa fusión de rockjazz y hasta la sabia musical de los Parra que la envuelve, la hacen una composición incombustible para cualquier momento que la agrupación escoja para tocarla. 

Pero, en esta ocasión, fue la apertura a un repertorio con la historia suficiente para que Los Tres se pasearan sin pudor y sin sobresaltos en lo que es ya una discografía clásica de la música popular chilena. 

Y al tema que abrió el show le siguieron el rockabilly de “Sudapara”, el rock surfer de “El Aval”, el infaltable “Gato por liebre” donde Álvaro combina con los acordes de “Day Tripper” de los Beatles en medio de la canción, luego con la pieza que tributa la medicina verde de “Hojas de Té”, el jazz afrancesado al estilo de Roberto Parra de “La Torre de Babel”, y así una infaltable lista de temas, en que cada uno de los integrantes de Los Tres iba dejando el sello inconfundible de su virtuoso espíritu musical.

A “Silencio”, le sigue un clásico de “La Sangre en el Cuerpo”, que es “La Feria Verdadera”, donde la banda se luce musicalmente como el cuarteto que es. Nada queda a la improvisación, y en la interpretación se nota largamente las horas de ensayo que la banda ha invertido para este esperado regreso. 

En “Olor a Gas” se luce largamente Ángel Parra con los solos de cada parte de la canción, e integrando el Lap Steel a la ejecución, para pronto adentrarse en dos temas instrumentales de “Fome” (1997), que son “Claus” y “Largo”, donde los integrantes se intercambian los instrumentos y pasa Álvaro a la batería, Molina al bajo y Titae a los teclados. Por lo pronto, “No Me Falles” nos hace regresar nuevamente a esa época donde Los Tres fundían fuertemente la poesía rocanrolera con las baladas con influencias de grupos como Los Ángeles Negros.

“Tírate” nos devuelve a “La Espada & la Pared”, “Morir de viejo” recuerda la figura del nefasto dictador Pinochet, para que luego un fogonazo y un clásico del rock latinoamericano se viniera con todo en medio del concierto: “Déjate Caer”, la pieza que embobó a músicos internacionales como Fito Páez y los Café Tacvba.

“Un Amor Violento” y “Moizéfala” nos sigue introduciendo en el poder de los boleros y las baladas, para que inmediatamente un set acústico cuequero rinda tributo a quien posiblemente es uno de los referentes más fuertes en Los TresRoberto Parra

El primer encore descarga todo el blues de “Amores Incompletos” en la guitarra solista de Ángel Parra, “He Barrido el Sol” se funde en los tambores de Pancho Molina, y “la Primera Vez” y “La Espada y La Pared” se descargan con todo el power rockabilly que, desde sus comienzos, caracteriza a Los Tres. Son una tromba en estas dos últimas canciones.

El segundo encore en tanto, es aún más potente, y la poesía de Baudelaire en “Pájaros de Fuego” se combina con imágenes alusivas al tiempo de la Unidad Popular y el golpe militar de 1973, y “Bolsa de Mareo”, “No sabes que desperdicio tengo en el alma” y “Tu cariño se me va”, le otorga un final épico y totalmente rockero a la música que LosTres nos obsequiaron en lo que fue la apertura de su gira.

Sin duda, una clase de lo que es hacer el buen rock, es lo que hacen Los Tres, pero, aún así, la banda se sintió a momentos como un poco lejana con su público y, salvo algunas pequeñas frases de Álvaro que iba introduciendo en medio de cada canción, no hubo grandes diálogos en el escenario con los fans que llegaron hasta este primer concierto de “La Revuelta”

Sin embargo, Los Tres, a estas alturas es una banda que musicalmente puede hacer lo que quiera. Siguen sonando tan frescos como en sus primeros años, y la solidez de sus canciones, solo confirma lo talentosos y grandes músicos que son en lo creativo y lo interpretativo. 

Concepción fue la primera parada, y Movistar Arena espera ahora por Los Tres en lo que serán cuatro conciertos a lleno total. La melancolía por los ’90 están más presentes que nunca en sus canciones y eso, sus seguidores lo saben y lo aprecian profundamente. 

Fotos: @marianasoledad