Review | Malevolent Creation y Morta Skuld en Chile: Cruentos himnos blasfemos en el funeral del Nazareno.

Este no fue un viernes santo cualquiera. Mientras muchas familias descansaban y demostraban respeto por el significado religioso de estas fechas, otros nos reuníamos en Sala Metrónomo para presenciar una velada con sonidos brutales. Cuatro bandas: dos nacionales y dos internacionales, serían las encargadas de dar vida a una noche blasfema.

La primera fue Diabolvs, quienes iniciaron de forma puntual con la canción “Temple of Hipocrites”, dejando ver desde el un comienzo el sonido pesado que los caracteriza. Hicieron un repaso por casi todo su EP “Rite of Consecration” (2020), añadiendo dos canciones nuevas: “Deceiver Christ”, canción dedicada a Jesús y “God´s Beast”. Sin duda, fueron la mejor manera de comenzar la noche, con un death metal contundente y a la vena. La fiesta continuó con Demoniac, con un black/thrash metal único que no dejó indiferente a los asistentes y en donde resaltan canciones veloces como “Death Comes” en contraste con hipnóticos pasajes donde el clarinete se robaba el protagonismo en la canción “Granada”. Un broche de oro para lo que fueron las presentaciones de las bandas nacionales.

Llega el turno de los estadounidenses Morta Skuld quienes, por problemas técnicos con el audio, vieron retrasado el inicio de su presentación durante aproximadamente 13 minutos. Partimos fuerte con la canción “Without Sin” en donde los riffs pesados se dejaron sentir en el cuello de todos los asistentes. A esas horas de la noche, era imposible ver al público quieto, ya que, canciones como “Useless to Man” y “Im Judgement” no dieron descanso a los asistentes quienes, muchos de ellos, ya estaban sin poleras. Una breve pausa para tomar un respiro es interrumpida por Dave Gregor, vocalista y guitarrista fundador, al preguntar “¿Quieren escuchar una canción nueva?”, seguida de una respuesta afirmativa por parte de los fanáticos. Es entonces cuando “Perfect Prey”, canción perteneciente a su más reciente álbum “Creation Undone” se deja caer con todo el peso de un martillo sobre las cabezas de todos los presentes, quienes precedían a cabecear y generar un gran mosh. De ahí en más, cada canción se festejó con un enérgico público que no dejó de hacer headbanging en el clásico del 93’ “Dying Remains”“Dead Weight” y cerrando su presentación con “We Rise We Fall”.

Con una Sala Metrónomo repleta, un público más que eufórico y aún mucha energía por derramar en cancha, Malevolent Creation pisa con fuerza el escenario. Bastó solo una mirada al público para entender lo que se avecinaba, una total destrucción. “Eve of the Apocalypse” es la canción elegida para dar rienda suelta a la explosiva energía de la banda en el escenario en donde luego, con una sincronía única, todo el público cabecea al unísono con “Slaughter of Innocence”. Un visiblemente feliz Jesse Jolly hace una pausa para agradecer a los fanáticos por apoyar a Morta Skuld y estar presentes esa frenética noche de death metal con un “salud”. La fiesta continúa con “Monster” y, al finalizar la canción, se escucha con fuerza cómo se corea en Sala Metrónomo “Malevolent” una y otra vez. Uno podría pensar que, a esa altura de la noche, las fuerzas y energía mermarían en cada asistente, pero no, pues “Remnants of Withered Decay” fue mosheado de principio a fin, sin descanso, sin pausas, en un loop que parecía nunca acabar. Dejando de lado las dos veces que, entre risas, erraron al comenzar a interpretar “Dominated Resurgency”, la calidad técnica y de interpretación que derrochó la banda, fueron de primer nivel. Ya llegando al final de la noche, todo era fiesta y alegría. 

Antes de continuar con el showRon Parmer, guitarrista de la agrupación, recibe un “cigarro” del público y, con botella de Whiskey en mano, fuma y bebe entre los aplausos del público. El cierre de esta extrema noche lo dio “Blood Brothers”, donde la fanaticada no dudó en disfrutar hasta el último segundo.

Sin duda, se vivió una noche de brutalidad que muchos recordaremos como el viernes santo más profano y destructivo que hemos tenido.

Review escrita por: Javier Reznov

Fotos: Francisco Aguilar