McCartney III

Paul McCartney

Lun 25 enero, 2021 - Diego Montanari
Etiquetas: McCartney III Pablo Rebolledo Bañados Paul McCartney

Tener a Paul McCartney vivo sigue siendo un lujo del cual podemos sacar todo el provecho, teniendo el legado imbatible de The Beatles y una sólida carrera solista que le ha traído más fanáticos a su obra, pues es increíble ver que hasta el día de hoy sigue habiendo ganas de crear por parte de él.

En esta tercera parte de la trilogía que el cantautor y legendario músico ha creado, pues se la juega con producir totalmente el disco y tocando todos los instrumentos, notándose una libertad creativa que nos brinda una sonoridad contemporánea. Pero más importante que eso, siempre se nota cuando el artista disfruta lo que está grabando o creando, y en el formato del “hazlo tú mismo” que McCartney ha probado acá, vemos a un cantautor inspirado teniendo un tiempo divertido componiendo y relacionando sus canciones.

Paul no duda en darle aires frescos a facetas de su legendaria carrera, el experimento de tener el control de todos los detalles siempre ha permitido que muchos artistas logren reencontrarse consigo mismos.  “Find My Way” reluce la animosidad y entretención con la que el originario de Liverpool ha estado surcando sus últimos discos, como una canción que se siente entretenida y que trae consigo una vibra de su etapa con The Wings. Pasea entre esos puentes psicodélicos y sutiles, con una presencia más ecléctica y con hartos detalles. O el rock bluesero con el que aplica más estruendor en “Slidin”, con guitarras pesadas al unísono y con voces más altas, repasando sus sonidos con más sensaciones y texturas que dan pesadez a los riffs de guitarra.

Como parte de una narrativa con la que él comienza el disco, “Long Tailed Winter Bird” demuestra que, en la ejecución libre de sus instrumentos, Paul aprovecha cada espacio para experimentar, acá al menos se percibe el hincapié para adecuarse a los demás temas. Algo que predomina en este capítulo autónomo es la sensación de una producción más casera en comparación a sus anteriores discos, donde el pop y lo sintético estaba siendo la fuente de inspiración. Por ejemplo, “Pretty Boys” en su sencillez de guitarra acústica y ambientaciones con espacio, se puede identificar el como cada pieza está siendo armada con lo poco que tiene, armando una sensación de rompecabezas.

Las baladas de piano no podían faltar y esos momentos de gloria en donde McCartney reluce su nivel de interpretación, lírica y teclas en “Womens and Wives”, pues tenemos uno de los temas más oscuros de este trabajo. O con los órganos góspel de “Deep Down”, uno de las tracks notables del disco, en donde la melancolía se complementa con beats de baterías sintéticos con una guitarra que le agrega artesanía al asunto. Pero parece que las ganas de sentir y abrir más las emociones están más fuertes que nunca en la vida del ex Beatle, pues nada parece ser algo hecho por obligación, las vibraciones folk de “Seize the Day” son de las más bellas que ha sacado en el último tiempo, y que decir de “Deep Deep Feeling”, donde los amoríos y mariposas juveniles del estomago siguen siendo llamativos para este músico. Con más adhesión a las bandas sonoras y con pianos que complementan una tensión respecto al océano de amor que describe. Esta es la más larga de esta producción.

La sensualidad y genuinidad de “Kiss of Venus”, el rockerío de “Lavatory Lil”, ambas contienen un atrevimiento en sus distintos formatos, y con la última “When Winter Comes”, la nostalgia finaliza un trabajo lleno de alma, inquietud y trabajo totalmente gratificante.

“McCartney III” demuestra la activación sensorial y creativa en un momento importante para Paul McCartney, en donde ya no tiene que nada que perder. Es sencillo el anunciado, al igual que un juego de domino (representado con el 3 en la portada), cada pieza que cae aporta a la creación, y en esa filosofía, Paul simplemente se deja llevar por lo que aparezca en el camino. Bajo esa misma lógica, cada detalle es ocupado como una sensación de juego de mesa, en donde el ganador es el ingenio y el corazón latente de la música la conclusión.

Por Pablo Rebolledo Bañados

Deja un comentario

comentarios

Últimos Posts

Biffy Clyro tiene ...

Parte de su nuevo disco ...

Leer más

“La geometría d...

Editado por Gourmet Musical ...

Leer más

Eventos musicales ...

Destacan Ases Falsos, Los Tres, María Colores, entre otros...

Leer más